El control integrado de
moscas conlleva el uso de un ataque de dos frentes sobre las moscas: larvicidas
para evitar que las larvas de mosca se desarrollen en adultos, y adulticidas
para matar las moscas adultas.
Las moscas pueden plantear un serio riesgo sanitario tanto para los animales como para las personas, y tienen un impacto significativo sobre la productividad animal.