Las moscas no son tan sólo una molestia; son portadoras de enfermedades que plantean un serio riesgo sanitario a personas y animales. Globalmente, causan pérdidas en la producción ganadera y aviar estimadas en billones de dólares.
Las moscas no picadoras provocan una irritación continua al alimentarse de las secreciones de los ojos, nariz y pequeñas heridas de los animales domésticos. Esto les distrae de comer, causando una reducción en el crecimiento y productividad.
Las moscas no picadoras no son vectores clave de ningún organismo concreto causante de enfermedades, pero debido a sus hábitos alimentarios y reproductivos, así como la estructura de sus patas y piezas bucales, pueden actuar como vectores mecánicos de un amplio abanico de patógenos, que van desde virus hasta helmintos.
En conjunto, es innegable su participación en la transmisión, tan sólo a humanos, de más de 65 enfermedades, incluyendo fiebre tifoidea, disentería, cólera, poliomielitis, pian o frambesia tropical, carbunco, tularemia, lepra y tuberculosis (Greenberg, 1965).
Las moscas picadoras pueden causar incluso una irritación mayor a los animales domésticos, y también son vectores de enfermedades transmisibles. Sin embargo, debido a que se alimentan de sangre, también pueden provocar anemia e hipersensibilidad.
Las moscas, especialmente cuando están presentes en números elevados, tienen un efecto perjudicial sobre el crecimiento y la producción de la mayoría de los animales de granja. Los animales infestados se agobian y reducen drásticamente el consumo de alimento (Stork, 1979). El resultado: reducciones significativas de la producción de carne, leche y huevos que provocan pérdidas económicas importantes.
Cuando las poblaciones de moscas alcanzan proporciones de plaga en zonas próximas a núcleos humanos, representan un serio riesgo sanitario y medioambiental - no tan sólo al granjero, sino también a los vecinos y a la comunidad. Sin duda, la presión social y legislativa aumentará en el futuro, llevando a posibles cierres de granjas por parte de las autoridades sanitarias locales.
Las enfermedades más importantes transmitidas por las moscas a las personas y los animales domésticos son enfermedades intestinales e infecciones oculares. Las moscas también desempeñan un papel importante en la epidemiología de la mastitis en el vacuno. Otras varias infecciones así como diversas enfermedades parasitarias pueden ser también transmitidas y diseminadas por las moscas. Información adicional sobre las enfermedades más importantes transmitidas por las moscas está disponible haciendo click en los enlaces que siguen: