De igual modo, si se evita el deterioro del pienso y se mantiene a éste seco, se reducen los hábitats donde las moscas pueden criar.
Los vertidos alrededor de las bases de los silos y de los contenedores de pienso, una cobertura incorrecta del forraje almacenado, y balas de heno desprotegidas, constituyen lugares ideales para la cría de moscas cuando se da un grado de humedad suficiente.
Una protección y cobertura adecuada de los piensos almacenados y de los almacenes con pienso evitan que se establezcan las condiciones de humedad provocadas por la lluvia, reduciéndose de ese modo la cría de moscas.
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