La acumulaciónde estiércol debajo del suelo entablillado en las naves de reproductoras y debajo de las jaulas en las de producción comercial de huevos proporciona un hábitat ideal para la cría de moscas.
Las fugas de los bebederos y un drenaje deficiente contribuyen a mantener el estiércol húmedo e idóneo para la cría de moscas.
A menudo, en las naves, es difícil, si no imposible, lograr una ventilación de aire suficiente sobre el estiércol para secarlo.
La producción avícola aumenta y las unidades de producción son cada vez más grandes.
Las gallinas ponedoras excretan alrededor del 5% de su peso al día. Incluso con el mejor sistema de gestión del estiércol, esto representa un enorme potencial para la cría de moscas.
El hecho de limpiar de forma frecuente con agua a presión y/o rascado y verter el estiércol en un estanque, de forma similar a los sistemas utilizados en algunas explotaciones de vacuno de leche y de porcino, es efectivo siempre que dicho estanque se haya diseñado correctamente y goce de un buen mantenimiento.
A menudo, sin embargo, la retirada del estiércol con agua a presión o rascado resulta incompleta, quedando en las naves bolsas de éste donde las moscas pueden criar. Éstas también pueden hacerlo en las esteras flotantes de detritos sólidos en los estanques, cuando se sobrecarga a estos con estiércol.
En las naves avícolas en las que se permite que el estiércol se acumule durante largo tiempo, es común un secado inadecuado de éste y, en consecuencia, la cría de moscas suele ser un problema.
Cuando el estiércol acumulado se saca de las naves, a menudo su eliminación es problemática.
Rara vez se apila debido a los malos olores que produce y porque atrae a las moscas.
La distribución del estiércol sobre tierras de cultivo y pastos en una capa fina no favorece la cría de las moscas; pero, si la distribución no se hace con cuidado es frecuente que queden gruesos terrones donde sí se crían.
A menudo no se dispone de tierra suficiente por la que repartir el estiércol, dada la escasa superficie de muchas granjas avícolas y las limitaciones existentes sobre la cantidad de estiércol que puede dispersarse por la tierra de cultivo en un período de tiempo determinado.